En una edición del programa Efecto Paz, moderado por la periodista Luz Mely Reyes, directora de Efecto Cocuyo, y el sociólogo Rafael Uzcátegui, codirector del Laboratorio de Paz, la Directora de Cepaz, Beatriz Borges, y el consultor político, Luis Peche, analizaron el mapa de la justicia internacional para Venezuela y la solicitud de extradición desde Argentina del ex-coronel de la GNB Ephraín Enrique Verdú, por la muerte de Geraldine Moreno en 2014, considerada un crimen de lesa humanidad.
El debate estuvo centrado en el impacto de la jurisdicción universal y la urgencia de mantener el monitoreo técnico de los organismos internacionales en el territorio nacional. Borges destacó que Venezuela es probablemente el caso más emblemático de lo que ha sido la activación de múltiples mecanismos internacionales de forma simultánea en el continente americano. «Y no es uno ni dos. Tenemos el sistema de Naciones Unidas, el Sistema Interamericano, la Corte Penal Internacional, todos los mecanismos de la Unión Europea, el sistema humanitario y los mecanismos de democracia regional». Así como aquellos relacionados con temas como refugio y migración.
Transición sostenible
Borges destacó el trabajo que ha hecho durante años la sociedad civil para que lo que ocurre en Venezuela sea documentado y evidenciado ante organismos internacionales. Recalcó que el sistema judicial venezolano no tiene la independencia ni la capacidad para dar respuesta a estas violaciones de derechos humanos. Por eso se acude a la jurisdicción internacional, para que no haya olvido ni impunidad, sino verdad, reparación y justicia.
«La justicia va a ser la base de una transición democrática sostenible. Si no tenemos procesos de justicia y de justicia transicional que impliquen memoria, verdad, reparación y garantía de no repetición, no vamos a tener una democracia sostenible. Creo que, en el caso venezolano, todo el trabajo que se hizo es la base, justamente, de esa futura democracia», agregó Borges.
El caso Geraldine Moreno y el precedente de la jurisdicción universal
La justicia de Argentina solicitó a España la extradición del excoronel de la GNB Ephraín Enrique Verdú Torrelles por el asesinato de la estudiante Geraldine Moreno, cometido durante las protestas de 2014 en Carabobo. Rosa Orozco, madre de la joven, y fundadora de la ONG Justicia, Encuentro y Perdón, tiene más de una década luchando para obtener justicia.
La directora de Cepaz profundizó en la figura jurídica que permite estas actuaciones fuera de las fronteras venezolanas. «Un concepto importante para entender la búsqueda de la justicia es el de jurisdicción universal. Es este principio de que estas graves violaciones de derechos humanos o estos crímenes, como tortura, desaparición forzada, crímenes de lesa humanidad, son tan graves, que en cualquier parte del mundo pueden ser juzgados, aunque el crimen incluso no haya sido cometido en su territorio».
Por su parte, Luis Peche, resaltó que «gracias a la actuación de organizaciones no gubernamentales que participaron en la investigación y en el mapeo, lograron dar con Verdú Torrelles. Esto marca un hito de esperanza con relación a la posibilidad de encontrar justicia». Asimismo, destacó la resiliencia de los familiares de las víctimas: «Aquí la madre de Geraldine Moreno ha tenido una actuación ejemplar por su persistencia, por convertir el dolor en acción».
Gestos cosméticos frente a la realidad
Ante las interrogantes planteadas por Rafael Uzcátegui y Luz Mely Reyes sobre el panorama político actual y las declaraciones desde los Estados Unidos que sugieren el cierre del centro de detención El Helicoide, los expertos coincidieron en que la comunidad internacional no debe dejarse engañar por cambios superficiales de narrativa.
Luis Peche advirtió sobre la delicada situación de los detenidos. «Tras el mensaje de Marco Rubio señalando que ya está cerrado El Helicoide, lo que hubo en realidad fue un traslado de los presos a otros centros de detención como Tocuyito, Yare o El Rodeo. Eso no resuelve el problema; por el contrario, genera más preocupación a las familias, que ahora tienen que resolver cómo atender a sus seres queridos en lugares donde no cuentan con la logística mínima».
Beatriz Borges secundó esta postura, haciendo un llamado a diferenciar la propaganda de las reformas estructurales. «Por supuesto que uno valora y para nosotros es un momento de celebración cada vez que escuchamos que hay un preso político liberado. Sin embargo, es importante que no confundamos gestos con un sistema de justicia que tiene que garantizar derechos. Lo que estamos viendo es una transición tutelada externamente, pero que no se ha construido desde adentro. Mientras que no haya una reforma judicial o institucional que sea verificable, un poder judicial independiente, las víctimas no tienen a dónde ir. Por eso los mecanismos internacionales actualmente siguen siendo su única vía. Es decir, una víctima de graves violaciones a los derechos humanos, ¿cómo va a acudir a un sistema que la persigue, la apresa, la revictimiza?».
Visita in loco de la CIDH
Peche explicó que la iniciativa ciudadana «Granito de Arena», (disponible en Instagram como @tugranitodearenahoy), se encuentra recolectando firmas digitales para «solicitarle a la CIDH que haga una visita in loco a Venezuela. Esto significa una visita directamente en el territorio, para que el organismo pueda entrar al país. El objetivo es comprobar el estado real de los centros penitenciarios del país y esclarecer por qué la supuesta liberación total de presos políticos no se ha efectuado».
Los especialistas enfatizaron que la designación de Larry Devoe como fiscal general, representa un riesgo que dilata la concreción de la justicia, debido a su amplio conocimiento acerca del funcionamiento de los sistemas de protección, por lo que el rol de la sociedad civil organizada en la documentación rigurosa seguirá siendo el pilar fundamental para evitar que la impunidad prevalezca y para que haya una verdadera transición.
«Realmente queremos una transición, pero una de verdad. Que tenga justicia, que tenga democracia y que genere cambios reales, no gestos que son solo cambios cosméticos», concluyó Borges.
